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miércoles, 2 de marzo de 2016

Día Mundial del Linfedema: la importancia de la prevención

El 6 de marzo se celebra el Día Mundial del Linfedema. Desde la Escuela de Pacientes queremos aprovechar este día para recordar la importancia de la prevención del linfedema en mujeres que han pasado por un cáncer de mama.


Uno de los posibles efectos secundarios de la extirpación de los ganglios linfáticos axilares en mujeres con cáncer de mama es la aparición del linfedema. Se trata de un hinchazón en el brazo y la mano del lado de la intervención que puede ir acompañado de rigidez, dolor y pérdida de movilidad.


¿Por qué se produce el linfedema?

El sistema linfático es una red de ganglios y vasos que se encarga de transportar la linfa, un líquido  que ayuda a combatir las infecciones. En muchos casos, junto a la mastectomía o la cirugía conservadora, se extirpan algunos de esos ganglios o vasos linfáticos de la zona de la axila para determinar si se ha extendido el cáncer. La extirpación de los ganglios y parte de los vasos interfiere en la circulación del líquido linfático, impidiendo el drenaje correcto del mismo y provocando acumulación del líquido. Esta acumulación es la que produce hinchazón o linfedema.

El riesgo de sufrir linfedema es permanente. Además, una vez que aparece, no se puede curar. De
ahí la importancia de comenzar con las medidas preventivas inmediatamente después
a la intervención.

Por todas estas razones, la prevención del linfedema es uno de los temas que nuestras formadoras tratan en los talleres de cáncer de mama de la Escuela de Pacientes. A través de su experiencia, enseñan a mujeres recién diagnosticadas a identificar señales que indiquen el posible desarrollo del linfemeda, así como claves para su prevención. Veamos algunas de ellas:

Señales: 

  • sensación de pesadez en el brazo.
  • percepción de que la piel está rígida. 
  • menos movimiento o flexibilidad en la mano o muñeca.
  • aumento de tamaño o hinchazón
  • el reloj o anillo se siente apretado, sin que haya ganado peso. 

Ante algunas de estas señales es imprescindible acudir al médico de atención primaria, especialista en medicina física y rehabilitación o fisioterapeuta.


Claves para prevenirlo: 




La mejor forma de prevenir la aparición de linfedema es cuidar el brazo para favorecer la circulación de linfa e impedir su obstrucción. Además, hay que evitar las infecciones y quemaduras ya que aumentan el líquido linfático y, por tanto, el riesgo de padecer linfedema.

En la Guía Informativa sobre cáncer de mama de la Escuela de Pacientes encontrará recomendaciones específicas para evitar infecciones, quemaduras y presión en el brazo.

Además, la práctica diaria de esta tabla de ejercicios de prevención del linfedema es clave para evitar su aparición.







En este vídeo te mostramos cómo realizar algunos de estos ejercicio.