Hoy recibimos en el Blog de Cáncer de Mama a María José Arias Ruiz. Ella es enfermera del Hospital Reina Sofía y ha querido compartir con todos nosotros y nosotras su primera experiencia en un taller de la Escuela de Pacientes. Desde aquí queremos darle las gracias por participar en este espacio, y por supuesto darle la enhorabuena al equipo de formadoras del Hospital Reina Sofía de Córdoba por su labor.
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| Momento del taller de Cáncer de Mama en Córdoba |
Hola, soy María José Arias Ruiz. Soy enfermera del Hospital
Reina Sofía desde 1994. Desde Febrero de 2015 estoy en el puesto de Supervisora
de Oncología Médica. Siempre he realizado mi actividad en hospitalización, la
mayoría del tiempo en Medicina Interna.
En 2015 tuve la suerte de ser invitada por la coordinadora
de la Escuela de Pacientes de Cáncer de Mama, María José Medina, a asistir a la
edición del mes de noviembre del taller. Conocía el proyecto por ella y por mi compañera Matilde
Moreno Noci, supervisora de Cirugía Plástica y de Mama, que capta a las
pacientes para el taller junto con las voluntarias testimoniales.
Pensaba que los talleres iban encaminados a dar
recomendaciones a las pacientes de mama para sobrellevar la enfermedad. Pero me
equivocaba. El primer día cuando llegué me presentaron a los asistentes,
tanto formadoras como “alumnas”. Les comenté que solo venia como oyente y que
no quería interrumpir la dinámica. Para mi sorpresa me incluyeron dentro del
grupo como una más. El grupo era muy diverso, desde pacientes recién
diagnosticadas, ya intervenidas, en tratamiento, terminando el proceso y que ya
habían superado la enfermedad. Los talleres eran impartidos por una pareja de
formadoras según los temas a tratar, llevando el peso de taller.
Se habló de todo lo que más preocupa a una mujer que está
pasando un cáncer de mama. Desde nutrición, actividad física, imagen,
relaciones familiares, relaciones sexuales (con la intervención de sexóloga) y del linfedema (con intervención de fisioterapeuta).
Me encantó, en ningún momento fue monótono. Todas hablaron
de lo que les sirvió o les sirve para enfrentarse a las situaciones que genera
el cáncer de mama. Sin juzgar, sin críticas, todas eran formadoras y a la vez
alumnas. Las más tímidas se abrieron a las demás al encontrarse en un ambiente
de iguales. El taller nos proporcionó a todas apoyo, seguridad, serenidad,
confianza, fuerza para luchar y una red de acompañamiento que continuaría
después de pasado el taller.
Para mi fue una liberación personal y empecé a preguntarme el por qué no se conoce tanto en los hospitales y en la Universidad. Creo que el
conocimiento por parte de los profesionales y los estudiantes de salud es muy
importante. Hace que nos planteemos que es lo que verdaderamente necesitan los
pacientes. ¿Solo tratamientos y
cuidados? ¿O herramientas para que ellos sean los protagonistas y dueños de sus
procesos?
¡Pacientes activos!, ¡Pacientes expertos! ¡Que alucine!
¡Quiero más! Aprender de ellos, colaborar con ellos. Y si
ellos se convierten en pacientes activos, yo en enfermera dinámica que se
adapte a las necesidades de la población y los acompañe.
Felicidades a la Escuela de Pacientes de Cáncer de Mama de
Córdoba y muchas gracias por esta maravillosa experiencia.
Por Mª José Arias